martes, 9 de octubre de 2012

Bullying.

Muchos se preguntarán, qué es el bullying? Relacionándolo con mi entrada anterior, también es una forma de discriminar. Hacer bullying es apartar, hiriendo los sentimientos de muchos adolescentes, por diferentes motivos. A veces por que son aplicados en clase, otras por que se visten diferente o simplemente por distintos gustos. Lamentablemente hoy en día se da cada vez más frecuentemente, y lastima sentimental y fisicamente a muchísimos adolescentes, ya que las personas que hacen bullying tambien suelen golpear a sus víctimas. Porqué hacen esto? Que ganan con  lastimar a otros? Sentirse superiores? Me pongo a pensar en las personas así y la verdad me da tristeza que tengan tales sentimientos y pensamientos de "sentirse mejor denigrando al otro". El bullying también se caracteriza por las amenazas, ya que las víctimas suelen ser llamadas a silencio, de lo contrario las consecuencias podrían ser peores. Este es uno de sus grandes problemas y lo que hoy en día se busca solucionar. No se dejen reprimir, ni maltratar. Sin diálogo no se puede buscar una respuesta. Hay que enfrentar el problema antes de llegar a la solución.


viernes, 5 de octubre de 2012

La discriminación.


Nunca te pasó de sentirte aislado? Nunca sentiste que no eras "suficiente" para entrar a un determinado círculo social? Lamentablemente hay mucha gente que se siente así. La discriminación hoy en día está en todos lados, desde tu barrio hasta tu país en si. Hay muchas formas de discriminar: aislar por pensamientos distintos, separar por apariencias físicas y tratar mal a las personas por sus formas de ser. Hay tantas personas que no llegan a entender el daño que causan discriminando a otro, que parece que discriminar ya es un hábito. ESTA ES LA SOCIEDAD QUE QUEREMOS? Una sociedad en la que no se pueda pensar distinto? Una sociedad en la que verse diferente y tener un cuerpo y estilo propio sea mal visto? Una sociedad en la que tener una sexualidad distinta sea criticado por todos? Cuando pienso en la ignorancia de la gente que no logra entender lo difícil que es para una persona alcanzar los estereotipos de la sociedad, me da vergüenza ajena. Me parece que es hora de que todos cambiemos un poco nuestra forma de pensar, no podemos seguir hiriendo sentimientos y cerrando los ojos a la realidad. Empezemos a entender de que a pesar de las diferencias, somos todos iguales, y tenemos los mismos derechos.



jueves, 4 de octubre de 2012

Quien lucha, puede perder. Quien no lucha, ya perdió.


Veía lentamente como todo se caía a pedazos, como de a poco se iban derrumbando los muros que habíamos construido juntas. No era literal, pero en mi cabeza había una guerra. Una guerra por volver el tiempo atrás, por conseguir remediar errores que cambiaran el presente que estábamos viviendo. Pero era imposible que triunfara. Ya nada era como antes, todo era tan distinto. Tomamos decisiones equivocadas, cometimos errores, peleamos, discutimos, y de a poco destruimos todo lo que habíamos creado. Eso tan hermoso, esos lazos que parecían irrompibles en un principio, de a poco iban deshaciendo sus nudos y separándose en miles de partes. Creo que ninguna pensó que esto podía llegar a pasar, y menos yo. La tristeza me invadía, era muy feo sentir que se iban rompiendo vínculos y relaciones tan hermosas por peleas que no valían la pena. No encontraba soluciones, ni formas, ni maneras de frenar la guerra. Lo único que hacía era pensar. Pensar en todo lo que vivimos juntas, en todos esos momentos únicos e irrepetibles en los que disfrutábamos solamente de nuestra compañía, de nuestras risas. Llegue al punto de desilusionarme, convencida de que no se podrían volver a repetir, solo por que todo había cambiado. Y pensaba, y buscaba una solución, mientras a mí alrededor nada se detenía. El tiempo corría, y no encontraba las soluciones que estaba buscando. Tenía muchas dudas, pero jamás dude que esas soluciones existían.


Cómo empezamos? JUNTAS. Inseparables, irrompibles, unidas, con confianza, sin falsedad, sin discusiones, con errores comunes pero nada que no se pueda arreglar hablando. No pido que todo vuelva a ser como antes, porque se que es imposible. Simplemente pido una oportunidad, NOS pido una oportunidad. Y lo pido por ese tan simple detalle de que son mi vida entera, y de que no estoy dispuesta a perderlas por nada en el mundo. Las amo.

lunes, 1 de octubre de 2012

Anger -


Bronca. Bronca por dentro, por fuera, en la cabeza y en todo el cuerpo. Eso era lo que sentía. Impotencia, bronca, injusticia. Era uno de esos momentos en los que una persona no puede hacer otra cosa más que llorar, por que aunque siempre busquemos la forma de verle el lado positivo a todo, hay situaciones en las que simplemente ese lado no se encuentra. No encontraba una respuesta. Nunca fui una persona pesimista, alguien que solo ve el vaso medio vacío. Siempre mire el lado bueno, las cosas que me podían provocar una sonrisa. Me cansé buscándolas en situaciones donde esas sonrisas se negaban a aparecer, y las lágrimas brotaban de mi como un diluvio. Mi cabeza daba vueltas, y no paraba. Mil planteos por segundo, mil insultos, bronca y más bronca. No podía parar. Me sentía cada vez peor, pensaba formas de solucionarlo pero estaba tan cerrada y sumida en las lágrimas que esas formas no aparecían. A veces uno espera ayuda del exterior, alguien que te de una mano y te diga: "Dale, vos podes salir de esto". Pero esa yuda no existía. No solo que no existía, sino que había personas que con sus actos empeoraban mi ira. En estos momentos es cuando uno se da cuenta las intenciones reales que tiene el entorno que te rodea. Las palabras de la gente que buscaba darme un empujón para seguir no calmaban mi furia, y mi cara estaba empapada. Fue un momento realmente horrible, uno de esos momentos en los que ya no sabes de que forma descargarte. Pero cuando ya las lagrimas se secan y la mente se serena, uno puede ver las cosas con más claridad. Ahogarse en la bronca solo causa dolor, angustia, tristeza. Sirve descargarse, pero no sirve guardarse los pensamientos para uno mismo. Todo se soluciona hablando, y si simplemente no tiene solución por lo menos lo intentaste. A veces solo se necesita un abrazo, uno de esos que te haga sentir que ya pasó todo y que vas a estar bien, para levantar la cabeza y sonreír.